
Los peores trabajos del mundo son aquellos de cara al público.
Dicho esto tengo que aclarar que he tenido compañeras que decian que lo único bueno del trabajo que realizaban era "el trato con la gente". Si amigos, masoquistas hay en todas partes. Si no te encuentras en este alegre grupo, huye de este tipo de trabajos como de la peste. (Si puedes)
Lo peor de todo es la creencia extendida de que "el cliente siempre tiene razón" y si no la tiene debes darsela... Si no, eres un borde y un maleducado.
En segundo lugar no importa cuanto tiempo lleves trabajando, el cliente conoce tu trabajo mucho mejor que tú:
Dicho esto tengo que aclarar que he tenido compañeras que decian que lo único bueno del trabajo que realizaban era "el trato con la gente". Si amigos, masoquistas hay en todas partes. Si no te encuentras en este alegre grupo, huye de este tipo de trabajos como de la peste. (Si puedes)
Lo peor de todo es la creencia extendida de que "el cliente siempre tiene razón" y si no la tiene debes darsela... Si no, eres un borde y un maleducado.
En segundo lugar no importa cuanto tiempo lleves trabajando, el cliente conoce tu trabajo mucho mejor que tú:
- Tú lo que tienes que hacer es... dejarme pasar/hacerme un descuento/no cobrarme eso... ect.
En estos casos el peligro de los "cuñaos" es manifiesto:
- No tienes ni p. idea, a mí mi "cuñao" que ha dicho que ... (puede sustituirse "cuñao" por sobrino, primo, hijo...)
Y es que cuando estas de cara al público, tu uniforme te delata: eres un empleado, es decir tienes que aguantar todo lo que te echen, y por supuesto siendo muy educado. Ya puedes estar aguantando quince minutos de insultos y gritos de forma estoica, como aflojes al final y se te borre la sonrisa, eres un maleducado y un borde. El pobre cliente ha recibido muy mal trato y quiere una hoja de reclamaciones para sugerirle a la empresa que cambie de personal; aparte de no tener ni idea en su trabajo, tratan a la gente a patadas. Ya se lo había comentado su "cuñao"...
También hay otra clase de clientes: son los que creen que tü eres el responsable de tomar las decisiones importantes:
En estos casos el peligro de los "cuñaos" es manifiesto:
- No tienes ni p. idea, a mí mi "cuñao" que ha dicho que ... (puede sustituirse "cuñao" por sobrino, primo, hijo...)
Y es que cuando estas de cara al público, tu uniforme te delata: eres un empleado, es decir tienes que aguantar todo lo que te echen, y por supuesto siendo muy educado. Ya puedes estar aguantando quince minutos de insultos y gritos de forma estoica, como aflojes al final y se te borre la sonrisa, eres un maleducado y un borde. El pobre cliente ha recibido muy mal trato y quiere una hoja de reclamaciones para sugerirle a la empresa que cambie de personal; aparte de no tener ni idea en su trabajo, tratan a la gente a patadas. Ya se lo había comentado su "cuñao"...
También hay otra clase de clientes: son los que creen que tü eres el responsable de tomar las decisiones importantes:
como cuantas maletas pueden ir en la cabina del avion:
-Oiga no puede llevar tres maletas a la cabina, las normas solo permiten una
-Ya, ¿y no podrías hacer una excepción?
-Endienda que si hago una excepción con los 173 pasajeros de hoy, van a ir como en la avioneta de Indiana Jones...
-Los demás me dan igual, te lo he pedido solo para mí.
o el precio de las cosas:
-Señora, en esta maleta lleva un sobrepeso de cinco kilos
-No importa, lo pagaré, no voy a desmontar la maleta ahora
-Bueno son cincuenta euros...
-¡Que barbaridad!¡Que sinvergüenzas!. Anda guapa, hace un descuentillo...
- No puedo hacer eso
-Ya eso dices tú, si quisieras seguro que me lo pasabas. En fín, Mariano saca la cartera que nos ha tocado la borde... claro, seguro que se lleva algo...
-Desde luego, ¡Como os aprovechais!¡Sois una panda de ladrones!. ¡Como habeis subido los precios en este supermercado!
-Mire señora si fuera yo la que subiera o bajara los precios no estaría sentada en la caja registradora. ¡Estaría de directiva dandome la gran vida!
No pueden comprender que a ti te fastidia tanto o más que a ellos que suban los precios: aparte de tener que batallar con ellos todo el día, tú también eres cliente y én tu nómina no se refleja esa subida. ¡Faltaría más!
-Oiga no puede llevar tres maletas a la cabina, las normas solo permiten una
-Ya, ¿y no podrías hacer una excepción?
-Endienda que si hago una excepción con los 173 pasajeros de hoy, van a ir como en la avioneta de Indiana Jones...
-Los demás me dan igual, te lo he pedido solo para mí.
o el precio de las cosas:
-Señora, en esta maleta lleva un sobrepeso de cinco kilos
-No importa, lo pagaré, no voy a desmontar la maleta ahora
-Bueno son cincuenta euros...
-¡Que barbaridad!¡Que sinvergüenzas!. Anda guapa, hace un descuentillo...
- No puedo hacer eso
-Ya eso dices tú, si quisieras seguro que me lo pasabas. En fín, Mariano saca la cartera que nos ha tocado la borde... claro, seguro que se lleva algo...
-Desde luego, ¡Como os aprovechais!¡Sois una panda de ladrones!. ¡Como habeis subido los precios en este supermercado!
-Mire señora si fuera yo la que subiera o bajara los precios no estaría sentada en la caja registradora. ¡Estaría de directiva dandome la gran vida!
No pueden comprender que a ti te fastidia tanto o más que a ellos que suban los precios: aparte de tener que batallar con ellos todo el día, tú también eres cliente y én tu nómina no se refleja esa subida. ¡Faltaría más!
No hay comentarios:
Publicar un comentario